Cuidar el colchón y el dormitorio en un clima húmedo
La humedad del otoño castiga colchones, almohadas y paredes del dormitorio. Cómo ventilar, refrescar y proteger tu habitación en Marbella y la Costa del Sol.
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Por qué sufren los dormitorios junto al mar
El aire de la costa lleva humedad todo el año y, en otoño e invierno, con las ventanas cerradas y menos sol, los dormitorios la retienen. El colchón pasa horas apoyado sobre la base con poca circulación de aire, y ahí es justo donde se instalan la humedad y el olor a cerrado.
Las señales suelen ser pequeñas: olor a rancio al abrir el armario, ropa de cama algo húmeda al tacto o manchas oscuras en una esquina detrás del cabecero.
Ventila la habitación y la cama a diario
Abre las ventanas diez o quince minutos cada mañana, aunque haga fresco. Renovar el aire hace más que cualquier producto. Antes de hacer la cama, dobla las sábanas y el edredón hacia atrás para que el colchón respire un rato.
Separa los muebles unos centímetros de las paredes exteriores, que son las más frías y húmedas. Una cama pegada a la pared no deja salida a la humedad.
Refresca el colchón sin dañarlo
Aspira la superficie y las costuras del colchón cada uno o dos meses con el cepillo de tapicerías. Espolvorea una capa fina de bicarbonato, déjala una o dos horas y aspírala para absorber olores. No empapes nunca el colchón: el líquido que penetra tarda mucho en secarse y puede provocar justo el problema que quieres evitar.
Dale la vuelta según indique el fabricante y usa un protector lavable para que ni el sudor ni los derrames lleguen al relleno. Lava almohadas y edredones según la etiqueta y asegúrate de que estén totalmente secos antes de volver a ponerlos.
Paredes, armarios y suelos
Si ves moho superficial incipiente en una pared, límpialo con un paño y una mezcla suave de vinagre diluido o jabón neutro, seca bien la zona y mejora la ventilación. Si las manchas vuelven o se extienden, la causa suele ser una fuga o un punto frío que requiere a un profesional, no más limpieza.
Deja las puertas del armario entreabiertas de vez en cuando, no apiles la ropa muy apretada y aspira debajo de la cama, donde más polvo se acumula.
Un dormitorio como nuevo
Una limpieza a fondo del dormitorio incluye todo esto en una sola visita: aspirar debajo y alrededor de la cama, limpiar rodapiés, armarios y mesitas, y cambiar la ropa de cama si nos lo pides. Es buena idea programarla antes del invierno o antes de recibir invitados.
Si pasas parte del año fuera, Lavanda puede ventilar y refrescar la vivienda para que vuelvas a una habitación limpia y seca.


