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Barro, cerámica y juntas: cómo cuidar el suelo en España

Cómo limpiar y proteger suelos de barro cocido, cerámica y gres, y sus juntas, en una casa de la Costa del Sol sin apagar el acabado ni oscurecer las juntas.

· 3 min de lectura

Suelo de baldosas en una casa luminosa, con baldosas limpias y juntas claras

Por qué hay tanta baldosa aquí y por qué se cansa

La baldosa es la opción lógica en un clima cálido: se mantiene fresca, aguanta la arena y el sol y no se estropea por un vaso derramado. El barro cocido, la cerámica esmaltada y el gres porcelánico son habituales en las casas de aquí, desde cortijos hasta apartamentos de obra nueva.

Las baldosas casi nunca fallan. Lo que hace que un suelo se vea cansado suelen ser las juntas, que son porosas, acumulan suciedad y se oscurecen mucho antes que la pieza. Además, algunos productos dejan una película que va apagando la superficie con el tiempo.

Averigua qué suelo tienes

La cerámica esmaltada y el gres porcelánico tienen una superficie dura y sellada, y admiten la fregona habitual con un limpiador neutro. El barro cocido sin esmaltar es poroso: absorbe agua, grasa y manchas, y normalmente lleva un sellador o una cera que conviene respetar.

Si dudas, echa unas gotas de agua en una pieza sobrante o en un rincón poco visible. Si la gota se mantiene, la superficie está sellada. Si se absorbe y oscurece la pieza en uno o dos minutos, trátala como porosa y con más delicadeza.

Una rutina que no daña el acabado

Barre o aspira primero, porque la arena y el polvo actúan como lija bajo la fregona. Después friega con agua tibia y un poco de limpiador de pH neutro, y cambia el agua en cuanto se ponga gris para no devolver la suciedad a las juntas.

Evita ácidos fuertes, lejía y polvos abrasivos en el barro y en las baldosas de aspecto natural. El vinagre se recomienda mucho en casa, pero en juntas de cemento y en barro sin sellar puede atacar la superficie, así que prueba antes en una zona pequeña o quédate con un limpiador neutro.

Cómo recuperar las juntas

Para juntas manchadas, usa un cepillo suave y una pasta de bicarbonato con un poco de agua, déjala diez minutos y frota a lo largo de la línea; después aclara bien y seca. Trabaja por tramos pequeños. Un cepillo de alambre rayará la baldosa y abrirá más la junta.

Si las juntas llevan años oscuras, puede que la limpieza sola no baste. Entonces un limpiador específico para juntas o, si son de cemento, una pintura para juntas o un sellador pueden devolverles un aspecto uniforme. Tras una limpieza a fondo, un sellador ayuda a que las próximas manchas se queden en la superficie.

Barro cocido: sellador, cera y paciencia

El barro antiguo suele llevar una cera o un sellador que le da un brillo suave. Lávalo con moderación y nunca lo empapes. Con los años, una capa fina de sellador o cera nuevos, aplicada sobre el suelo limpio y completamente seco, protege de las marcas y facilita la limpieza diaria.

La humedad de la costa puede sacar manchas blancas de salitre en la superficie. No aclares una y otra vez, porque así solo se mueven las sales. Deja secar el suelo, retira los depósitos con un cepillo y, si vuelven, pide a un profesional que revise la causa.

Cuándo conviene pedir ayuda

Una limpieza profunda al año, con fregado a máquina, buen aclarado y una nueva capa protectora, hace más por un suelo de baldosa que fregarlo cada semana con el producto equivocado. En Lavanda limpiamos suelos y juntas en tu casa o villa con productos suaves adecuados para cada superficie. Cuéntanos qué suelo tienes y planificaremos la visita en consecuencia.

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