Muebles de ratán y mimbre: cómo cuidarlos en casa de costa
El ratán y el mimbre natural pueden enmohecerse y estropearse en la Costa del Sol. Cómo limpiarlos, secarlos y protegerlos durante los meses húmedos.
· 2 min de lectura

Natural o sintético: compruébalo antes
El ratán y el mimbre naturales son fibras vegetales: absorben humedad y pueden criar moho en las semanas húmedas. El mimbre sintético de resina, habitual en terrazas, es mucho más resistente y aguanta el agua. Antes de limpiar, averigua cuál tienes: la fibra natural es ligera y algo fibrosa al tacto; la resina es lisa y uniforme.
Si tienes dudas, prueba cualquier método en una zona oculta, como la parte inferior del asiento.
Primero, limpieza en seco
El polvo se acumula en cada trenzado. Empieza con la aspiradora y un cepillo suave, y repasa los huecos con un pincel blando o un cepillo de dientes viejo. Así se elimina casi toda la suciedad sin añadir agua.
El agua es el enemigo de la fibra natural, así que usa siempre un paño apenas húmedo.
Lavar sin empapar
En el ratán natural, pasa un paño escurrido con agua tibia y unas gotas de jabón neutro, siguiendo el sentido del trenzado. Aclara con otro paño limpio y casi seco, y seca enseguida con una toalla.
El mimbre de resina admite más agua con jabón y un cepillo suave; después se aclara y se deja secar del todo. Evita la lejía y los productos agresivos en ambos tipos: resecan y decoloran la fibra.
Humedad, moho e invierno
En la costa, el riesgo real es la humedad. Aleja los muebles naturales de paredes que sudan, ventanas con condensación y rincones sin ventilación, y deja un pequeño hueco detrás para que circule el aire.
Si aparecen manchas grises o negras, pásales un paño ligeramente humedecido con vinagre blanco diluido, seca bien y traslada la pieza a un lugar más seco y ventilado. Si el moho está muy extendido, puede que necesite un profesional. No dejes el ratán natural en una terraza abierta todo el invierno.
Sol, forma y cuidado diario
El sol fuerte vuelve quebradiza la fibra natural y la descolora, así que evita colocar las piezas todo el día frente a una ventana orientada al sur. Una capa fina de cera o barniz transparente para muebles, aplicada sobre la fibra seca, ayuda a protegerla.
Levanta los muebles en lugar de arrastrarlos y reparte el peso con cojines, porque un asiento hundido es difícil de arreglar. Si tienes una villa llena de piezas trenzadas y prefieres dejar el detalle en otras manos, Lavanda puede incluirlo en una limpieza periódica.

