Cómo guardar bolsos y zapatos de piel en un invierno húmedo
En un armario húmedo de la costa, la piel puede llenarse de moho. Cómo limpiar, secar y guardar bolsos y zapatos de piel en la Costa del Sol este invierno.
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Por qué la piel sufre en la costa
La piel es un material natural y, en los meses húmedos, absorbe la humedad del ambiente. Un armario pegado a una pared exterior, o que pasa semanas cerrado, es el sitio perfecto para que ocurra.
La primera señal suele ser un olor a cerrado y, después, una pelusilla blanca o verdosa en la superficie o en el forro. Cuanto antes se detecte, mejor.
Deja que la piel respire antes de guardarla
Después de usar los zapatos o el bolso, déjalos un día en una habitación ventilada para que se evapore la humedad de las manos, de los pies o de la lluvia. Nunca los seques sobre un radiador ni al sol directo, porque el calor agrieta la piel.
Vacía el bolso por completo y abre todos los bolsillos. Rellénalo con papel sin ácido o un paño de algodón limpio para que conserve la forma sin atrapar humedad.
Guárdala como se debe
Las fundas de algodón y las bolsas de tela son mejores que el plástico, que retiene la humedad contra la piel. Deja un poco de espacio entre las piezas para que circule el aire y evita el suelo del armario y el fondo, donde primero se acumula la humedad.
Un pequeño absorbedor de humedad o unas bolsitas de sílice ayudan, pero hay que cambiarlos o secarlos según indique el fabricante. Abre las puertas unos minutos en los días secos.
Si aparece moho
Saca la pieza al exterior o a una habitación bien ventilada y retira con suavidad el moho superficial con un cepillo suave y seco. Pasa un paño apenas humedecido con agua y un poco de vinagre blanco, probando antes en una zona poco visible, y deja secar al aire, lejos del calor.
Cuando esté seca, un acondicionador de piel adecuado le devuelve parte de los aceites. Si es ante, una pieza delicada o de mucho valor, es mejor acudir a un especialista que arreglarla por tu cuenta.
Mantén limpio también el armario
Las esporas de moho se posan también en baldas y barras, así que conviene vaciar el armario varias veces al año, limpiar el interior con un paño húmedo y dejarlo secar del todo antes de volver a llenarlo.
Si pasas parte del año fuera, nuestro equipo puede ventilar y limpiar los armarios y comprobar si hay señales de humedad durante una visita periódica a la vivienda. Es un trabajo discreto que protege cosas que no querrías perder.


