← Todos los artículos

Limpieza a fondo de la cocina: campana, horno y acero inoxidable

La grasa se acumula donde menos miramos. Cómo desengrasar campana, horno y acero inoxidable sin riesgos antes de la temporada de cocina de invierno.

· 2 min de lectura

Una cocina moderna y luminosa con encimera limpia y acabados de acero inoxidable

Por qué conviene limpiar la cocina a fondo antes del invierno

Tras un verano de barbacoas, ensaladas y comida para llevar, muchas cocinas se usan poco. Con el otoño vuelve el horno y los fuegos están encendidos durante horas, y la grasa que ya había en la campana o el horno acaba convertida en humo y mal olor.

La grasa de cocinar es pegajosa, atrae el polvo y, cerca del mar, también la fina película de salitre. Si se deja, se endurece y cuesta mucho más quitarla.

La campana extractora y sus filtros

Antes de nada, desconecta la campana de la corriente. La mayoría de los filtros metálicos se pueden sacar y dejar en remojo en agua muy caliente con un buen chorro de lavavajillas y una cucharada de bicarbonato; después se aclaran y se secan del todo antes de colocarlos. Mira el manual: algunos no son aptos para lavavajillas, y los filtros de carbón no se lavan, hay que cambiarlos.

Pasa un paño escurrido con agua tibia y jabón por la parte inferior y los bordes, siguiendo el sentido del acabado del metal. Con los filtros saturados la campana aspira mal, así que, si cocinas a diario, merece la pena hacerlo cada uno o dos meses.

Horno y placa sin humos agresivos

Para un horno poco sucio, una pasta de bicarbonato y agua dejada actuar unas horas y retirada con un paño húmedo funciona bien sin productos fuertes. Si la grasa está muy pegada, repite el proceso en vez de rascar, y no uses estropajos abrasivos sobre esmalte o cristal.

Saca las rejillas y déjalas en remojo en la bañera o en un barreño grande. En la placa, levanta los quemadores o las parrillas y limpia lo que hay debajo, donde se acumulan los derrames. En inducción o vitrocerámica, usa un limpiador específico y un paño suave.

Acero inoxidable sin marcas

El acero inoxidable marca las huellas y las gotas de agua, sobre todo con agua dura, algo habitual en la Costa del Sol. Límpialo con agua tibia y unas gotas de lavavajillas, siempre en el sentido del grano, y sécalo enseguida con una bayeta de microfibra limpia.

Para dar brillo, un poquito de aceite en un paño ayuda, pero extiéndelo en capa finísima. Evita la lejía y la lana de acero, que pueden dejar marcas o puntos de óxido.

Cuándo dejarlo en manos de profesionales

Limpiar la cocina a fondo es un trabajo lento y minucioso, y suele ser lo primero que se delega antes de recibir invitados o de poner una vivienda en alquiler. En Lavanda podemos incluir una limpieza detallada de la cocina en la visita, con productos suaves adecuados para cada superficie.

¿Prefieres dejarlo en nuestras manos?

Reserva una Limpieza de Lujo online y ve el precio de partida. Confirmamos el precio final para tu vivienda antes de la limpieza.