Polillas de la despensa: cómo limpiar los armarios de cocina
¿Polillas diminutas o telarañas en la harina o el arroz? Cómo eliminar las polillas de la despensa en una casa cálida de la Costa del Sol y evitar que vuelvan.
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Por qué aparecen las polillas en casas de la costa
Las polillas de la despensa son pequeñas, de color marrón claro, y sus larvas se alimentan de alimentos secos: harina, arroz, pasta, avena, cereales, frutos secos, fruta deshidratada e incluso pienso para mascotas. Suelen entrar dentro de un envase comprado en la tienda, no por la ventana, y una cocina cálida favorece que se multipliquen rápido.
En la Costa del Sol el clima suave hace que sigan activas hasta bien entrado el otoño e incluso en invierno, y una segunda residencia que lleva semanas cerrada es el lugar ideal para que una plaga crezca sin que nadie se dé cuenta. Las primeras señales son polillas pequeñas volando al anochecer, una fina telaraña sedosa en una bolsa o harina apelmazada.
Localiza el foco antes de limpiar
Saca todo del armario, balda por balda, y revisa cada paquete de alimentos secos, también los del fondo y los que abriste hace tiempo. Busca telarañas, pequeños capullos en los pliegues del envase, larvas diminutas o un olor a cerrado.
Tira lo afectado en una bolsa cerrada y llévalo enseguida al contenedor de la calle. Un producto sin abrir y en un envase grueso suele estar bien, pero vigílalo un par de semanas. Ante la duda, mejor tirarlo: cuesta poco comparado con un problema que se repite.
Limpia el armario a conciencia
Aspira las baldas, las esquinas, las bisagras y las pequeñas rendijas de los bordes, donde se esconden huevos y larvas, y vacía el depósito o la bolsa de la aspiradora fuera de casa. Pasa un paño con agua tibia y un poco de jabón suave, o con una mezcla de vinagre blanco y agua, y seca muy bien.
El secado importa: unas baldas húmedas favorecen el moho y empeoran el almacenamiento. Deja las puertas abiertas unas horas antes de volver a colocar nada, y haz lo mismo con los armarios contiguos, porque las larvas pueden desplazarse.
Guarda los alimentos bien protegidos
Pasa la harina, el arroz, la pasta, los cereales, los frutos secos y el pienso a recipientes herméticos de vidrio o plástico duro, con cierre bien ajustado. Las bolsas finas y las cajas de cartón son fáciles de atravesar para las larvas. Anota en cada bote la fecha en la que lo abriste.
Compra alimentos secos en cantidades que vayas a consumir en un plazo razonable y mira que los envases no estén rotos. Hay quien coloca hojas de laurel, clavos o saquitos de lavanda como repelente; pueden ayudar un poco, pero no sustituyen a los recipientes cerrados ni a la limpieza regular. Las trampas de feromonas sirven para saber si aún quedan polillas, pero no eliminan el foco.
Cómo evitar que vuelvan
Una vez al mes, echa un vistazo rápido a los alimentos secos y limpia las baldas. Antes de dejar una casa de vacaciones durante mucho tiempo, vacía los alimentos secos abiertos o guárdalos en recipientes cerrados, y limpia los armarios.
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