Cómo limpiar persianas y raíles de ventanas en casa
Las persianas y los raíles de las ventanas acumulan polvo, sal y arenilla en la Costa del Sol. Guía paso a paso para limpiarlos bien antes de la época húmeda.
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Por qué se ensucian tanto las persianas y los raíles
La mayoría de las casas en España tienen persianas, que protegen del calor en verano y de las corrientes en invierno. Al estar expuestas al exterior, acumulan polvo, polen, sal marina y, después de una calima, una fina capa de arena del Sáhara.
Esa misma arenilla se deposita en los raíles de las ventanas y en las guías de la persiana. Con el tiempo se mezcla con la condensación y forma una pasta gris que hace que las ventanas deslicen peor y las persianas hagan ruido.
Primero en seco, después con un paño húmedo
Baja la persiana del todo y pasa un cepillo suave o el aspirador con cepillo, de arriba abajo. Quitar el polvo suelto antes de usar agua evita que se extienda por la superficie.
Después limpia cada lama con una bayeta de microfibra escurrida en agua tibia con unas gotas de lavavajillas suave. Aclara con otro paño húmedo y seca. No empapes el cajón de la persiana ni la cinta, porque el agua puede llegar al mecanismo.
Limpia bien los raíles
Aspira los raíles con la boquilla estrecha y suelta lo que quede con un cepillo de dientes viejo o un cepillo fino. Un paño enrollado en un cuchillo sin filo llega muy bien a las esquinas.
Pasa un paño húmedo y seca. Revisa también los pequeños orificios de drenaje del marco exterior: si están obstruidos, el agua de lluvia no sale y puede entrar en casa durante las tormentas de otoño.
Ten en cuenta el material
Las persianas y los marcos de aluminio o PVC aguantan bien el jabón suave y el agua. Evita estropajos abrasivos, lejía y disolventes fuertes, que pueden quitar brillo al acabado o amarillear el PVC blanco.
No rocíes aceite sobre las lamas. Si una persiana se atasca o suena áspera, es más seguro aplicar con moderación un spray de silicona en las guías, siguiendo las indicaciones del fabricante, que un aceite multiusos que atrae el polvo. Si la persiana está atascada o dañada, conviene llamar a un profesional.
Con qué frecuencia y cuándo pedir ayuda
Basta con quitar el polvo una vez al mes y hacer una limpieza a fondo de persianas y raíles dos o tres veces al año, mejor al terminar el verano y antes de los meses húmedos.
En una villa con muchas ventanas, plantas altas o persianas de difícil acceso, es un trabajo lento. En Lavanda podemos incluir persianas y raíles en una limpieza a fondo de temporada, para que tu casa llegue lista al invierno.


