Cristales del coche empañados y parabrisas limpio en invierno
La humedad y la lluvia de otoño empañan los cristales del coche en la Costa del Sol. Cómo evitarlo, limpiar el parabrisas por dentro y cuidar las escobillas.
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Por qué se empañan los cristales en la costa
El empañado es humedad del aire que se condensa sobre un cristal frío. En la Costa del Sol el ambiente es húmedo, y en una mañana fresca de otoño o invierno basta con la respiración de los ocupantes, unas alfombrillas mojadas o un paraguas húmedo para que el parabrisas se nuble.
Si el coche ha pasado la noche en la calle bajo la lluvia y se cierra después, retiene aún más humedad. Cuanta menos humedad haya dentro del habitáculo, menos tendrás que pelearte con el vaho.
Cómo desempañar rápido y bien
Activa el aire acondicionado con la función de desempañado y dirige el aire al parabrisas. El aire acondicionado seca el aire además de enfriarlo, por eso despeja el cristal más rápido que solo el calor. Sube la temperatura poco a poco cuando el cristal esté claro.
Evita pasar la mano o un trapo sucio por el cristal: se extiende la película que ya hay y quedan marcas que se ven con el sol bajo del invierno. Usar la recirculación durante mucho rato mantiene dentro el aire húmedo, así que vuelve al aire exterior siempre que puedas.
Limpiar el parabrisas por dentro
La película del interior del cristal procede de los plásticos del salpicadero, la grasa de la piel y el humo o el vapor. Favorece el empañado y multiplica los deslumbramientos de noche. Límpiala con un limpiacristales apto para coches y dos paños de microfibra limpios: uno para aplicar y otro para secar y sacar brillo.
Pulveriza el producto sobre el paño y no sobre el cristal, para que no gotee sobre el salpicadero o la piel, y pasa el paño en una dirección y luego en la perpendicular, así sabrás en qué cara está cada marca. No olvides la parte baja del cristal, junto al salpicadero, donde más se acumula la película.
Escobillas, gomas y humedad en el habitáculo
Tras un verano seco, las escobillas suelen estar endurecidas por el sol. Si dejan marcas o saltan con las primeras lluvias de otoño, límpiales el borde de goma con un paño húmedo y cámbialas si no mejora. Revisa también el depósito del limpiaparabrisas y rellénalo con líquido específico, no con agua sola.
Saca las alfombrillas mojadas para que se sequen, aspira la moqueta y comprueba si hay agua en el maletero y en las gomas de las puertas. Una bolsita antihumedad bajo los asientos ayuda, y si el coche huele a cerrado hay que localizar de dónde viene la humedad, no taparla con un ambientador.
Mantenerlo a lo largo de la temporada
Pasar un paño al cristal interior cada pocas semanas y ventilar el coche en los días secos evita la mayor parte del problema. Si el coche pasa mucho tiempo en un garaje, procura que el espacio esté ventilado.
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