Deshumidificador: cómo usarlo bien en invierno en Marbella
Dónde colocar el deshumidificador, qué tipo conviene en una casa fresca de la Costa del Sol y cómo limpiarlo para que quite humedad y no malos olores.
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Primero mide, después decide
El invierno en la costa es suave, pero el ambiente puede quedarse cargado durante días, sobre todo en casas cerradas o que se calientan solo de vez en cuando. La condensación en los cristales, el olor a cerrado en los armarios y las manchas oscuras en las esquinas son las señales habituales.
Un higrómetro pequeño, que marca la humedad en porcentaje, cuesta muy poco y evita adivinar. Lo normal es sentirse a gusto y mantener el moho a raya con una humedad interior de entre el 40 y el 60 % aproximadamente. Compruébala en el dormitorio y en el baño a distintas horas antes de comprar nada.
Cómo elegir el tipo adecuado
Los modelos de compresor son los más habituales y funcionan bien en una estancia templada y húmeda. En un chalet fresco y sin calefacción o en un trastero de planta baja rinden menos, porque recogen menos agua cuando baja la temperatura.
Los modelos de desecante usan un material absorbente y aguantan mejor el frío. Además suelen calentar un poco la habitación, algo que en invierno se agradece. Elijas el que elijas, busca un control de humedad integrado, apagado automático con el depósito lleno y un filtro lavable.
Dónde colocarlo y cómo usarlo
Ponlo en la estancia donde está el problema, un poco separado de paredes y muebles para que el aire circule. Mantén cerradas las puertas y ventanas de esa habitación mientras funciona; si no, intentará secar media calle.
Programa alrededor del 50 % en lugar del máximo. Tenerlo siempre a pleno rendimiento gasta electricidad y puede resecar la madera de muebles y suelos. Ventila unos minutos por la mañana, cierra y deja que la máquina haga su trabajo.
Mantén limpio el aparato
Un deshumidificador acumula agua, y el agua estancada favorece las bacterias y los malos olores. Vacía el depósito a diario, acláralo y déjalo secar. Una vez por semana, lava el filtro de aire con agua tibia y un poco de jabón suave, y sécalo del todo antes de volver a colocarlo.
Una vez al mes, más o menos, pasa un paño humedecido con vinagre blanco diluido por el depósito y la carcasa, y revisa que la rejilla no tenga polvo. Desenchúfalo siempre antes. Si lo vas a dejar sin usar mucho tiempo, vacíalo por completo y guárdalo seco.
Ayuda, pero no arregla la causa
Un deshumidificador baja la humedad, pero no elimina el moho que ya ha crecido ni repara una filtración. Si ves manchas negras que reaparecen, una pared húmeda o un olor persistente, hay que encontrar el origen. Limpia el moho visible en superficies duras, ventila y consulta a un profesional si se trata de algo estructural.
Si pasas parte del invierno fuera, una visita periódica ayuda. En Lavanda podemos ventilar tu casa, repasar las zonas propensas a la humedad, vaciar y revisar los aparatos y contarte lo que veamos, para que vuelvas a una vivienda fresca.

